martes, 12 de enero de 2010

Una voz en el desierto I

En esta ocasión querría hacer llegar a mis seguidores- si los hubiere, y o lectores-si los hubiere, una perla que ha llegado a mis manos , en el día de hoy.
Es un texto que una persona, una voz en el desierto, vamos a denominar, ha escrito en su blog,tablón del tuenti, una conocida red social de Internet, y ha llegado a mí a través de mi equipo de subordinados en la redacción. Acaso pretendía decir que tengo una redacción entera para mí trabajando. Ese no es el tema de litigio en estos momentos. He respeto la integridad del mensaje en toda su dimensión , para no desvirtuarlo con mi sana crítica.

"hola buenas os quiero contar que la vida misma te da la espalda y otras veces te da la mano quiza siempre haya personas que tengan mas manos de la vida que espaldas de ella misma enfin yo tengo que ser de las personas que recibe muuchas espaldas y pocas manos y ero bueno saben lo bonito que es tener la vida emocionante os explico hay gente que tiene la vida resuelta tienen dinero mucho dinero pero que mas tienen? nada mas......... que dinero y luego estan las personas que no tienen dinero pero si una persona especial a la que puedes contarle todo pero todo eso se le llama confianza mucha gente prefiere el dinero otras la persona especial nose.... yo opino que siempre hay que tener un nivel un poco de dinero y un poco de confianza porque como se a dicho siempre que mucha confianza da asco y mucho dinero da mucho miedo tenerlo entonces que preferirian ustedes personas de todo el mundo dinero o confianza ?? juzqguen ustedes mismos........"

A parte de necesitar una botella de oxígeno para realizar esta lectura tan apasionada. Voy a intentar clarificar el contenido de esta breve epístola que ante nosotros se presenta.
La entrada , que decir, es un quizás subrepticia, desconfiada, sin ánimo de incordiar , como entreabriendo la puerta pero sin molestar mucho para que no se forme corriente.
La vida misma apostilla nuestro interlocutor, esto es, la vida concebida desde una perspectiva finalista, la vida en sí, como un fín en sí misma.
A primera vista, ya se decanta por una postura maniqueísta , existen dos fuerzas terrenales de poder, dos divisiones de energía mística, las manos y las espaldas. Las manos , quieren aproximarse a auxilio, ayuda , refugio. Por otro lado, las espaldas quieren representarsenos como la indiferencia, la insolencia, la rabia , la envidia, todo los sentimientos dañinos de este mundo que friccionan a las personas entre sí .
Ya indefectiblemente decanta su posición en el mundo habiendo interactuado con estas dos antagónicas. No parece pues, haber salido muy beneficiado , y guarda eso sí un resquemor que lo carcome por dentro como a la madera antigua, la polilla.
Preconcibe el dinero con la antipatía , misantropía y asocialidad, son personas a las que no puedes contarles nada , no son nada especiales , él lo ha experimentado en sus carnes.
Hay cosas que nos descolocan a menudo, como en este caso, los vagos prejuicios desarrollados.

Por último, añadir que él ya lo ve venir porque quiere estar en el medio, entre las personas con un poco de dinero ,y las personas especiales a las que les puedes contar todo. Él , quiere tener un poco de todo en cada cesta. Y lanzó una pregunta : ¿habían oído antes que mucho dinero da mucho miedo?. Yo particularmente no.
En fin, juzguen ustedes mismos.

Un día en el hospital

Me encontraba en la consulta del médico, para una revisión rutinaria y recoger unos resultados. Era lunes , el día de la semana más odiado por todos, a razón evidente.
El sol salía timidamente palediciendo por momentos. Iba con prisa , pues había madrugado adrede para poder ir después a clase , y hacer así ambas cosas en el día. La clase era a mediodía, pero a pesar de ser las nueve de la mañana , caminaba presuroso , asqueado de mi situación. Estaba literalmente driblando personas , que por razones desconocidas transitaban invadidos de una absurda letanía , lánguidos y desazonados se dejaban ver.
Abruptamente ,traté de bregar con ello y finalmente conseguí llegar al hospital. Atravesé el vestíbulo,recorrí el pasillo hacia el fondo , con dirección a las escaleras y subí con ardor y sin complejo alguno. Ello me era consabido, por desgracia quizás pero es así.

Subí hasta el piso respectivo, a primera vista observé el paisaje que se me mostraba, no era muy alentador , había bastantes personas, -para mí sospeché- demasiado entradas en años. Al aguardar la fila para entregar el papel de la cita a la celadora, caí en la cuenta de lo que había ocurrido, mi consulta estaba al fondo del pasillo me aclaró repentinamente.
Desprevenidamente no recordé el sitio donde era ésta y me había dirigido a uno equivocado, pero por suerte, subsane mi falta motivada en gran parte por mi falta de sueño , y por mi estado mental a consecuencia de ello.Nada grave, pero erré.

Ya, finalmente entregué mi papel de la cita, y me dispuse a sentarme en la sala de espera ,hasta que me avisarán. Enfrente mío, se encontraba una despampanante chica jóven , rondaría mi edad aproximadamente unos veinte.
Observé que se me quedaba mirando , como si hubiera estado esperando que alguien entrara en escena para hacer las delicias de un público poco más que paupérrimo.
Saqué mi libro de Groucho Marx y me pusé a disfrutar de sus ingeniosas y mordaces relatos.Esto era instantáneo, he de decir en su honor, nunca antes en mucho tiempo habiame enganchado a un libro tan enardecidamente. Debió parecersele objeto ajeno y vetusto. Alzé la cabeza por un instante y allí seguía mirando como analizandome asqueada, de que nos lanzaramos las típicas miradas en que siempre termina alguno de los dos distrayendo premeditadamente la mirada hacia la ventana o con la imperiosa necesidad de mirar el reloj.
Al reír una de las gracias de Groucho , ahora no puedo recordar cúal, no pudé contenerme y solté una carcajada apocada. Tras lo cual ,comprobé la reacción en mi semejante más inmediato. Se había encorvado hacía la derecha , voluble como adolescente que era, de repente no quería saber nada de mí. No sé si vería la ilustración del libro , y de quíen se trataba- más bien lo dudo profundamente, aunque lo hubiera visto, afirmó y creo rotundamente que no sabría decir a ciencia cierta, quíen es.
Tras lo cual , unos instantes después , llamaron a Nerea a consulta, y mi desconocida tan disoluta se fue como aliviada ,de alguna manera, de perderme de vista por siempre.
Esto no es malo, y aquí acabo mi historia.
He de decir en mi defensa, que cuando me llamaron a consulta, tenían el historial de esta chica sobre la mesa aún por archivar y me fijé en su apellido en unos segundos- no imaginas lo que hacen las redes sociales hoy día. También descubrí que la habían dado de alta, - se cumplía aquello de que no volvería a verme.Lo escuché por casualidad cuando un médico, delante mío, le decía a otro que efectuara la orden emplazada.
¿Cómo acaba esta historia? Pues sí, busqué a esta chica que tanto candor profesaba a sus análogos. Es una camarera de Pachá , y su foto principal sale ella con un chulazo a lo latin lover. Patético sí, pero no me había desvíado ni un pedazo de lo que me había representado esta persona. A veces, me puedo fiar de mi sentido o conciencia,o como quiérase llamarse.

jueves, 7 de enero de 2010

Una historia inmemorable del amor

Hace millones de años, el amor campaba a sus anchas por los mares. El agua , era el único medio de vida,y ésta se materializada en oceános. No tengo constancia de ello, pero la ciencia omnipresente en estas lides puede confirmarlo. Yo no me dedico a demostrar teorías, eso le corresponde a sesudos científicos y expertos.
Bien, como decía el amor nadaba libremente. Una subida temperatura , sería terrible para aquellos paramecios, bacterias y protozoos; supondría aguar más la sopa , aquella sopa de la vida en estado latente .Comenzaré presentando a los habitantes de tan singulares estepas.

El paramecio era aquél tipo refinado,con chaqueta de frac y bigotito tieso y ralo. Solía ser refinado, gustoso de la buena vida, la ópera no se había inventado, pero existían las carreras de erizos de mar que eran arrastrados por las corrientes marinas a lo largo del oceáno- ( las pelusas del fondo marino). Pecaba de petulante y prepotente quizás , pero eso no dejaba inadvertido a las bacterias.
Faltaban muchas cosas, por faltar , faltaban : ojos ,piernas , manos , piernas, cara , pomelos, pómulos, orejas,... Lo que sí es cierto es que el amor se había convertido en una forma de vida, una forma de coexistencia para salvar los peligros e importunios de la vida marina.

Las bacterias flirteaban desperezadamente con los paramecios, estos iban a desempeñar su tarea. Multiplicarse sin remordimiento alguno. Pero las bacterias que tienen memoria, recuerdan los paramecios malos que los trataron de esa manera tan insulsa y desdeñable. Así que cuando aprenden la lección, buscan un fornido protozoo de brazos anchos y sonrisa fulgurante para lanzarse a echarle el lazo. En otro día y entrega, me dedicaré a hablar de las bacterias, señoras y reinas de los mares de allende.

Algunos paramecios pasaban toda su existencia , dentelleando bacterias por aquí , bacterias por allá..., pero llega un momento que se ven obligados en vista a sus debilitados atributos y desgastados , en coexistir con una bacteria para el fin de las eras.
Quedan atrás los tiempos de batida , en los que el paramecio se pavoneaba deshinibidamente por el suelo marino. Jactándose de su poderío físico , mental y espiritual.
Finalmente, los protozoos más inmaduros , y por qué no decirlo, con menos suerte y virtud en sus existencias respectivas- eso sin contar alguna canita al aire con alguna bacteria ligera de cascos por un módico precio de una cena por 42 euros en el Fridays,
son devorados por el oceáno , se mezclan con el polvo marino , para enriquecer aún más la sopa, pero no cualquier sopa, sino ,la sopa de la vida.