sábado, 17 de septiembre de 2011

Bárbara

Ella se acercó a nosotros. Al principio ni me percaté de su presencia,  y cuando me quise dar cuenta ella nos estaba pidiendo fuego para encender su cigarrillo ; y yo, yo me fijé en ella y no pude resistirme: era preciosa. Una ninfa escapada, arrojada a la dura realidad de la ciudad. Toda ella. 
Uno de los amigos que estaba conmigo le dio fuego de su mechero. Yo me limité a contemplarla en silencio mientras encendía su cigarrillo y daba esa primer calada revitalizante que tanto ansía uno.
Supe que le resultábamos gratos cuando me miró de arriba a abajo. La pregunté su nombre con voz ronca, debido a los malos días de juerga que últimamente estaba corriéndome, demostrándome a mí mismo que se puede disfrutar de la vida a los 21 años.
¡No seas idiota , disfruta! - eso decía el bueno de Kierkegaard. Y yo para hacerme un favor, procuro no contradecirle.
Me intriga siempre saber cómo se llama una mujer y en este caso era evidente sentir esa necesidad de ponerle un nombre a todo aquello. Si no me lo daba ella , me lo inventaría . Le pondría uno acorde a su estatus , acorde a su posición, tenía clase , fuerza, era diferente a las demás , lo supe desde que me fije en ella.
-Bárbara, me llamo Bárbara - se limitó a decir dejando ver una dulce sonrisita. Era adorable, realmente adorable.
- Un bonito nombre- dijé encantado de oírlo , de estar un paso por delante de toda esa gente que pasaba por la calle , sin duda lo habían puesto con tino
Sin mucho tino andaba por allí mi compadre, que viéndose sobrepasado y adelantado se apresuró a marcar su presencia en esta charla de dos.
- ¿ Y de dónde eres Guapa ?...- dijo con tono socarrón, mecánicamente como quien recita una frase memorizada y mil veces repetido en sendos contextos para salir del trago de hablar con una verdadera mujer.
-Brasil..
- ¿ Y vosotros de dónde sois ? - repuso ella a la vez que se humedecía los labios.
- De aquí , de Madrid..-dijo mi compadre y colega a mano derecha.
No pareció contenta con la respuesta. Se avino hacia mí y me preguntó:
- ¿Tú de verdad eres de aquí?. Tienes una boca muy argentina...
- Sí, sí que soy de aquí , de Madrid...Harto de comparaciones con personajillos le facilité una comparación que me parecía más cercana al caso: - ¿Cómo Calamaro, Andrés Calamaro ?- apostillé.



No parecía saber quién era ,  hacía mueca de desconocimiento ,como si fuera alguien que le hubiera dicho Baruch Von Spinoza o Knut Hamsun. Así que trate de arreglarlo como pude.
- Como Andrés Calamaro, un cantante argentino...
Esta vez si pareció conocer de quien hablaba. -Ah sí ya sé ,no pero no... Tú eres más guapo. 
-¡Vaya gracias..!- la sonreí ampliamente. Un cumplido era un cumplido, y de una mujer tan bonita tenía su mérito. Aquello no había hecho más que empezar.





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