viernes, 6 de enero de 2012

El miedo a la libertad

El hombre alienado es un ser que está más allá de las sociedades totalitarias. Está corruptela también se produce en las sociedades democráticas y aparentemente igualitarias.
La alineación o trastocamiento del propio yo es uno de los fenómenos más destructivos en nuestra sociedad.
Dice Eric Fromm en su libro acerca del Miedo a la Libertad, que el hombre no sólo vende mercancías y oferta servicios sino que ya además de todo ,se vende a sí mismo y se considera como una mercancía. 
El obrero vende su energía, el dentista vende su pericia para sanearnos la caries, el abogado vende sus servicios de asistencia jurídica, todos venden una personalidad uniforme. Su personalidad ha de ser agradable acorde con las necesidades del mercado: la del rol o estatus que le permita su profesión.
Y prosigue: "el individuo deja de ser él mismo; adopta por completo el tipo de personalidad que le proporcionan las pautas culturales y por lo tanto se transforma en un ser exactamente igual a todo el mundo y tal como se espera que él sea".
La discrepancia entre el yo y el mundo se paga con soledad e impotencia, aislamiento. El atrevimiento del yo.
De lo contrario el precio es enorme , la persona se despoja de su yo individual y se transforma en un autómata, la consecuencia directa : su personalidad quebrada. Lo único que es realmente de uno.
La alienación de Marx comentada por Fromm sigue viva , y no sólo en la faceta laboral sino también en todas las facetas de nuestra vida.

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