sábado, 17 de marzo de 2012

Escupiré sobre vuestra tumba.

A Tom le quedaban en la cabeza demasiados prejuicios de bondad y divinidad. Era demasiado honesto Tom , y eso acabaría por perderle. Creía que haciendo el bien se cosechaba el bien y en cambio esto sólo sucede por casualidad. Lo único que importaba era vengarse , y vengarse de la manera más implacable posible.


[...]


Tom estaba medio dormido , sentado a mi lado en el coche. Aceleré. Tenía que llevarle hasta el cruce de Murchison Junction ; allí cogería el rápido hacia el Norte: había decidido irse a Nueva York. Era un buen tipo ese Tom. Un buen tipo demasiado sentimental. Demasiado humilde.


Escupiré sobre vuestra tumba.
Boris Vian.



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